El jueves 11 de octubre del presente año, se alertó en primeras horas de la mañana por redes sociales sobre la presencia de una mancha oleosa sobre el agua del Estero Salado que había sido visualizada por moradores desde la ciudadela Puerto Azul. El aviso fue dirigido en primeras instancias al ECU 911 quien coordinó con la Secretaría de Gestión de Riesgos, Policía Nacional, Fuerzas Armadas y Ministerio del Ambiente quienes aún se encuentran en el área realizando las respectivas revisiones (proceso en desarrollo).
Se trataba de un derrame de combustible, cuya responsabilidad ha sido aceptada por Corporación Eléctrica del Ecuador CELEC, cuando se trataba de abastecer de combustible a la Central Térmica Gonzalo Zevallos en la estación 3 Bocas, por el sector de El Salitral y que por efectos de corrientes, llegó hasta la ciudadela Puerto Azul (km 9 de la vía a la Costa), contaminando a la vegetación propia de este ecosistema de manglares, donde plantas, suelo y piedras quedaron cubiertos de la sustancia negra y espesa, haciendo que animales que viven aquí huyan a casas habitadas de sectores aledaños.
Foto: Google Maps
Hasta ahora CELEC afirmó que se empezó con el debido plan de contingencia (se pusieron barreras absorbentes, barreras de contención, dispersante biodegradable, skimmer, vacuum) para evitar que la mancha se siga esparciendo. Luego de expandirse 6.8 m³ de combustible, logró ser controlado.
Foto: CELEC (https://bit.ly/2RKqzcO)
Además de determinar las causas de este incidente, es sumamente necesario implementar los correctivos necesarios de biorremediación en el área afectada. Durante un estudio de biodiversidad realizado en el Estero Salado (Proyecto Guayaquil Ecológico), se observó que 47 de las 116 aves registradas para la Reserva de Producción de Fauna Manglares El Salado, son aves acuáticas, siendo las más comunes las diferentes especies de garzas (familia Ardeidae). Este ecosistema es habitado también por una gran cantidad de otros animales, como crustáceos de los cuales se abastecen pescadores, reptiles como iguanas, marsupiales como zarigüeyas, entre otros.
En áreas donde se construyen puertos de aguas profundas o centrales eléctricas, como la de este caso, la probabilidad de que se produjera un derrame de combustible a causa del movimiento de navíos aumentó dramáticamente. En pocas palabras, una vez que se produce el desarrollo, hay poco que pueda hacerse para mantener los ecosistemas costeros saludables y libres de contaminación. Por esa razón, deben medirse cuidadosamente los beneficios de todo desarrollo costero contra los costos de perder los sistemas de manglares funcionales y protectores. El Ministerio del Ambiente, la Dirección de Ambiente del Municipio de Guayaquil y el Estado en general, debe estar atento de que CELEC realice el proceso de remediación necesario y que tome las medidas necesarias para que este atentado contra la vida y el ambiente no vuelva a suceder. Un llamado a proteger.
@ECU911_ Derrame de petróleo en el estero salado a la altura del Yacht Club de Puerto Azul. Por favor atender la emergencia. pic.twitter.com/scJppUFpi3
— Emily Zambrano (@emizambran) October 11, 2018