Edison Geovanny Valencia Bravo, tiene 27 años y es Biólogo Marino de profesión graduado en ESPOL. Salió en la tripulación del buque Don Ramón (Ex Don Santiago) de la empresa Delipesca de los Paladines el día 20/01/2018 desde la ciudad de Manta y fue reportado como desaparecido de la embarcación el 06/03/2018 a las 8h30 sin mayor información.
Sus familiares están preocupados y dolidos ante la consternación de qué fue lo que le pasó y dónde puede estar. Su padre Benner Valencia presentó la respectiva denuncia en la fiscalía donde declara que “el sábado 03 de marzo fue la última vez que Edison llamó a casa, diciendo que el retorno del buque atunero iba a demorar más, hasta fines de abril, porque solo habían logrado recaudar 280 toneladas de pesca. Edison también le comentó a su padre que como observador pesquero su obligación era decirle al Capitán del barco que no pueden pescar en ciertas zonas que implican un peligro para especies protegidas (porque estas se alimentan del atún), presentándose ya inconvenientes a bordo en el pasado debido a que algunos capitanes están en desacuerdo con esto”, ya que implica aumentar el esfuerzo de pesca y por ende, el tiempo en altamar.
El 07 de marzo la familia se comunica con personal del barco, quienes les indicaron que tenían 400 TONELADAS de pesca, lo que hace sorprendente que el barco en 3 días haya pescado 120 toneladas más. Según el criterio de otros biólogos, sí es posible que en este tiempo de su pérdida se haya pescado tal cantidad, pero lo raro en el tema sigue siendo su desaparición y que el buque no haya parado la faena de pesca con este altercado, lo que sí es necesario investigar, así como también que el porcentaje de pesca que traiga el barco en su arribo sea exactamente la misma que el biólogo reportó en sus anotaciones.
Los observadores obtienen a bordo de barcos de pesca datos que contribuyen a establecer las cuotas destinadas a desarrollar una pesca sostenible. Los observadores pesqueros no son “policías” pero documentan todo lo que sucede en el barco y tienen la obligación de informar cualquier infracción para comprender mejor la salud de nuestras poblaciones de peces, al mismo tiempo que garantizan el cumplimiento de las normas y reglamentos.
Edison pertenecía y fue contratado por el Programa Nacional de Observadores de Ecuador (PROBECUADOR) en la ciudad de Guayaquil, el mismo que se rige bajo el Acuerdo sobre el Programa Internacional de Conservación de Delfines (APICD), que a su vez está bajo la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), organización de la que nuestro país forma parte desde 1997.
En la última reunión de la CIAT en California, 2017, se ratificó que todas las partes se asegurarán de que, en caso de que un observador muera, desaparezca o se presuma caído por la borda, sufra una enfermedad o lesión grave que amenace su salud o seguridad, o haya sido agredido, intimidado, amenazado o acosado, se realice un plan de acción detallado que incluye como mínimo las responsabilidades del barco de pesca con respecto al cese de esta, las operaciones de búsqueda y rescate, las notificaciones, la cooperación en cualquier investigación, la atención médica necesaria, la facilitación de cualquier desembarco necesario y los requisitos de presentación de informes; así como también las responsabilidades de los Programas de Observadores Nacionales con los mismos requisitos.
Incuso en este mismo informe técnico, se pide a todas las Partes deberán presentar sus planes de acción a la Secretaría de la CIAT antes del 1 de junio de 2018 para su revisión y discusión en la 37ª Reunión de las Partes. Los observadores tienen que informar al capitán: captura, esfuerzo y mortalidad de delfines. Es fácil ver cómo esta disposición puede representar un peligro para los observadores. Preparan el informe todos los domingos y lo envían al APICD todos los lunes y el último informe se supone debió enviarse el día que desapareció.
Es simplemente inaceptable que las desapariciones de observadores pesqueros sigan sucediendo en pleno 2018, violentando así sus derechos humanos en nuestro país. En el año 2015, bajo el mandato de Rafael Correa, ratificó su permanencia en la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacífico Sur (OROP-PS), ya que esto representa un instrumento para asegurar a futuro la sostenibilidad de las poblaciones de peces, guiados bajo el principio de conservación. Incluso Manta en el año 2014, fue sede de la Reunión de la Comisión de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (SPRFMO), donde todas las partes reiteraron la importancia a la cooperación e integración regional, al uso sostenible de los recursos en el marco del buen vivir.
Todas las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (OROP) y los países que a ellas pertenecen, DEBEN ADOPTAR DE INMEDIATO procedimientos para garantizar la salud y seguridad de los observadores pesqueros, mediante la implementación de la Carta Internacional de Derechos de los Observadores, para crear transparencia en el mar. Estas medidas de vigilancia aumentarán la seguridad de los observadores y también podrán demostrar que una empresa no está involucrada en actividades de pesca ilegal.
La búsqueda y rescate, que involucra a embarcaciones en la región y guardacostas locales, está en curso. EXIGIMOS que las autoridades mantengan la búsqueda y poder recuperar al menos su cuerpo si es que la vida se apagó para él. La tristeza nos embarga pero mantenemos la esperanza.
Posición de la embarcación confirmada por última vez a bordo: 14 ° 16’S y 93 ° 24’O (aproximadamente 23:17 del 5 de marzo)
Posición del buque cuando se descubre que falta: 13 ° 53’S y 95 ° 06’O (aproximadamente 08:30 del 6 de marzo)