A nivel mundial se habla de una crisis de los recursos pesqueros tanto artesanales como industriales por la falta de restricción a las cuotas pactadas de pesca, las cuales en su mayoría no toman en consideración las recomendaciones científicas. La disminución de las capturas de especies comerciales, el aumento de la demanda mundial de recursos alimenticios del mar y la alta captura incidental de especies no comerciales (muchas veces claves) esta produciendo efectos graves en los ecosistemas y alterando negativamente la capacidad de regeneración del capital natural, llevando directamente a la disminución de ingresos naturales y a la utilización no sostenible del recurso.
En Ecuador la falta de información, control y ejecución de las leyes se ha transformado en la principal problemática para poder realizar un manejo sostenible tanto ecológica como económicamente de los recursos marino-costeros lo cual afecta no solamente a los actores directamente involucrados como pesquerías, pescadores artesanales, empacadoras o exportadoras sino a las comunidades costeras y su calidad de vida, a la productividad de los ecosistemas, a la industria turística, a la comunidad académica y científica del país y por último, directamente a la soberanía alimentaria nacional.
Debemos recordar que los recursos marino-costeros están clasificados como recursos renovables, lo cual indica que mientras utilicemos el recurso de una manera sostenible, se podría usufructuar de éste recurso indefinidamente, salvaguardando la seguridad alimentaria y económica de las futuras generaciones. Así mismo, al utilizar un recurso renovable de manera no sostenible, se agota el capital natural disminuyendo el ingreso natural del mismo y llevando a convertir un recurso renovable a uno no renovable, el cual una vez agotado no tiene posibilidades de volver a regenerarse en un tiempo de vida humanamente útil.
Un ejemplo de un recurso renovable convertido en uno no renovable por el mal manejo de cosecha de su capital natural en el Ecuador es la concha Spondylus spp. una especie con importancia histórica, ecológica y económica, la cual se depredó hasta llegar a su estado actual de conservación: en peligro de extinción y en veda permanente gracias a un acuerdo ministerial y al estudio realizado por el Insituto Nacional de Pesca. Si los estudios sobre el declive de su población se hubieran dado a tiempo, con las respectivas socializaciones y controles apropiados se hubiera podido prevenir la actual situación y proteger al recurso para mentener su uso de manera sustentable preservando tanto su nicho ecológico como su uso comercial.